Espere por favor ...

Inicio Noticias MENS Actualidad. RESULTADOS POSITIVOS DEL ENSAYO PARA MOVER CON LA MENTE PARTES DEL CUERPO PARALIZADAS

Noticias

Volver
MENS Actualidad. RESULTADOS POSITIVOS DEL ENSAYO PARA MOVER CON LA MENTE PARTES DEL CUERPO PARALIZADAS

Cuando terminó su primer año de carrera, Ian Burkhart (1991, Dublín) fue con sus amigos a la playa para celebrarlo. Tras dejar la toalla en la arena, se lanzó corriendo al agua. Segundos después no sentía nada. No notaba sus manos ni sus piernas, sólo la brisa y el agua salada en su cara. Sus amigos le salvaron de morir ahogado y un helicóptero lo llevó a un hospital. Después se enteró de que al tirarse al agua de cabeza se había estrellado contra un banco de arena oculto por las olas y que el impacto le había fracturado el cuello. De eso hace cuatro años. Desde entonces, y a pesar de la rehabilitación que hizo en un centro especial de Atlanta, no ha podido volver a mover sus piernas ni antebrazos debido a la lesión en la vértebra C5 generada en el accidente. Sin embargo, gracias a un dispositivo, este joven de 23 años ha podido mover ahora las manos y dedos a partir de sus propios pensamientos. Es el primer paciente de cinco que participarán en un ensayo que se llevará a cabo en el Centro Médico Wexner en Ohio, Estados Unidos.

Hace unos meses, los médicos de este hospital le propusieron participar en un ensayo aprobado por la agencia que regula los medicamentos y productos sanitarios en EEUU (FDA). Ian no lo dudó. "Al principio me interesó porque me gusta la ciencia, y porque es muy interesante. Luego pensé: '¿Sabes qué? Ésta es la manera. Vas a tener que hacerlo lo mejor posible. Porque puedes quedarte sentado y quejarte, pero eso no te va ayudar. Pero, también puedes trabajar duro, lo más que puedas y ayudar a tus semejantes", afirma en un comunicado divulgado por el hospital.

Neurobridge, como así ha sido bautizado este dispositivo, hace las funciones de médula espinal, es decir, se encarga de procesar los impulsos cerebrales y enviarlos a los músculos encargados de realizar el movimiento que se pretende. Este ensayo ha sido el fruto de una colaboración entre los ingenieros de Battelle, un centro de investigación sin ánimo de lucro, y los cirujanos del Centro Médico Wexner de la Universidad de Ohio.

Como explica Chad Bouton, investigador principal de Battelle, este sistema funciona como un bypass coronario, un puente que, en lugar de sangre, permite conectar señales nerviosas. "Tomamos esas señales del cerebro, rodeamos la herida, y nos dirigimos directamente a los músculos", afirma.

La tecnología, en la que esta empresa lleva trabajando casi una década, combina algoritmos que decodifican la actividad cerebral del paciente y una especie de funda o manga con electrodos de alta definición que emite impulsos al miembro paralizado, en este caso el antebrazo.

Para recoger las señales cerebrales, Ian Burkhart tuvo que someterse el pasado 22 de abril a una intervención de tres horas en la que le implantaron un pequeño chip del tamaño de un guisante en la corteza motora. Ese chip se conecta por cable a un puerto atornillado en su cráneo y a él se une otro cable que va a un ordenador. Se trata de recoger la actividad neuronal que se genera cuando el paciente piensa en mover la mano, enviarla al ordenador que procesa esa información y la manda a los electrodos que están en el brazo que son los que generan impulsos eléctricos a los músculos adecuados para ese movimiento.

"La cirugía requirió la implantación del microchip en el área del cerebro de Ian que controla los movimientos de su brazo y mano", explica Ali Rezai, neurocientífico del Centro Médico Wexner.

El equipo de investigadores y médicos trabajaron de forma conjunta para modelar correctamente la secuencia de electrodos que permitieran a Burkhart mover sus dedos y brazo. Por ejemplo, Ian Burkhart utiliza diferentes señales cerebrales y músculos para rotar su mano, cerrar el puño o pinzar sus dedos, explica Jerry Mysiw, otro de los investigadores involucrados en este ensayo.

Neurobridge no es el primer sistema que recoge la actividad cerebral y la traduce en señales eléctricas para dar movilidad a personas con alguna discapacidad. Como explica José Luis Pons, del grupo de Ingeniería del Instituto Cajal del CSIC, «la novedad de este dispositivo es que han implantado un chip en el cerebro de una persona. Hay otros similares pero sin este paso. Uno de ellos es el que estamos evaluando nosotros que se compone de un casco de electromiograma -con electrodos-, que no es invasivo y que recoge la actividad cerebral. No es exactamente la misma que se registra con este chip pero a efectos de las señales relacionadas con el movimiento es igual».

La movilidad que Ian tenía en sus hombros y brazos puede darle una cierta ventaja frente a otros pacientes. No obstante, según considera Manuel Murie, director de la Unidad de Neurorrehabilitación de la Clínica Universidad de Navarra, "teóricamente el sistema tendría que tener los mismos resultados en personas con tetraplejia completa, aunque me imagino que habrán elegido a este paciente porque era joven y tenía tono muscular en el brazo. No obstante, quizás no sea aplicable a todo el mundo, porque requiere una operación muy compleja y, de momento, sólo genera movimientos muy concretos y poco funcionales".

Además de la limitación de los movimientos que se generan con este sistema, Pons señala otro problema: "La persona tiene que estar conectada a un ordenador y a un guante de electrodos. No hay, de momento, un dispositivo portátil y esto dificulta su aplicación para el día a día".

Por su parte Ian se muestra esperanzado: «Soy muy joven y la ciencia y la tecnología están avanzando rápidamente y sólo van a seguir progresando». Fuente: El Mundo.

Subir
Acceso Usuarios Compartir esta página en
Diseño web Diseño web SGM